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sábado, 28 de diciembre de 2013

Tradición contra el "progreso"

La tradición tiene muchas razones y funciones, y también una existencia que no tiene más lógica que la de cualquier costumbre. Pero una de sus beneficios, se me ocurre, es impedir ciertos aspectos de lo que algunos consideran "progreso".

 El mate, una tradición argentina.

Esto que digo puede parecer retrógrado, pero voy a explicar un ejemplo de la realidad que tengo en mente para que se me entienda mejor.

Los vehículos a combustión interna, los autos, carros o coches, pueden ser un progreso técnico sin duda...pero en la actualidad su volumen y la cantidad de cosas innecesarias para las que se los usa (trayectos cortos que se pueden hacer caminando o en bicicleta) hacen que su progreso técnico sea una retroceso social y ecológico, incluyendo sus efectos sobre la salud de la población (contaminación, sedentarismo, accidentes de tránsito, endeudamiento, etc.).


Pero en algunos países ciertos aspectos negativos del progreso en materia vehicular fueron contenidos gracias a la tradición. Uno de estos casos podemos verlo en muchas regiones de Alemania: allí los niños, desde chiquitos, se los acostumbra, por tradición, a ir a la escuela, al colegio, caminando. Hasta aproximadamente los 6 años lo hacen en compañía de sus padres o sus hermanos mayores, aprendiendo el camino y las normas básicas de seguridad para cruzar calles, etc. A partir de esas edad, si embargo, ya lo empiezan a hacer solos. Esto, además de hacer que se mantenga una forma de mejorar la independencia y autoconfianza de los niños, es ahora una forma de evitar, por tradición y sin habérselo propuesto específicamente, el uso de vehículos para desplazarse en masa hacia las escuelas, donde ocurre en otros países mucho menos desarrollados sin necesidad alguna.

Sin embargo, en ausencia de dicha tradición, en España, Argentina y otros países se usan masivamente los vehículos (los que lo tienen) para llevar a los chicos a la escuela, colapsando en algunos casos el tránsito por trayectos menores a 3 kilómetros que, como dijimos, pueden hacerse tranquilamente caminando con múltiples beneficios para la salud y la educación de los niños. Seguramente en estos países el parque automotor es igual o menor que en Alemania, pero por cuestión de tradición (y, quizás también, por cuestión de educación) se aplica estos beneficios del progreso para una causas que termina siendo un retroceso.

Ejemplos como este hay muchos: las dietas sanas que vienen de la antiguedad como la dieta mediterránea versus la comida rápida; las bebidas tradicionales como el mate argentino o el té verde de tradición oriental versus las bebidas azucadas y sus perjuicios para la salud y un largo etcétera.

Las tradiciones, como vemos, pueden ser en algunos casos anacrónicas y totalmente deplorables (como la de las corridas de toros, por ejemplo) pero en otros, por el contrario, totalmente "progresistas", entendiendo por "progreso" el menos común de los progresos, el progreso que es un beneficio para la supervivencia del planeta, de la naturaleza y el ser humano en su conjunto.


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